El estrés y el poker

Estudios recientes indican que la sensación de estar altamente estresado puede condicionar la forma de funcionamiento del cerebro forzando a las personas a vivir sus vidas en un futuro lleno de ansiedad y frustraciones. La pregunta ahora es, ¿esto mismo se aplica a los jugadores de poker que viven situaciones de estrés extremo?

Científicos han descubierto que los cerebros de los ratones sufren resultados comparables con la forma en que el cerebro humando reaccionaría ante las mismas circunstancias. En el aso de los ratones estresados se observaron cambios en los circuitos neuronales, o sea, cambios asociados a las decisiones ejecutivas, las mismas que se encargan de las decisiones y los objetivos al mismo tiempo que los sectores del cerebro asociados con los hábitos crecían exponencialmente.

Estas situaciones en las que se toman decisiones extremas pueden considerarse comparables con las que viven los jugadores de poker en las mesas. De la misma manera que el estrés de “lucha o escapa” afecta a los ratones, el estrés que se sufre en las mesas de poker puede afectar el modo en que funcionan las ondas cerebrales sin que los jugadores se den cuenta.

“La parte más importante del juego del poker es la sicología, entonces si pierdes y te sientes mal, más adelante sólo encontrarás más derrotas”, dijo Sam Chauhan, instructor de la academia World Series of Poker. Muchos jugadores de poker pensarán que esto son malas noticias, pero reconocer que el cerebro genera conductas negativas le da al jugador de poker la posibilidad de romperlas y re-hacerlas en conductas positivas que el cerebro también pueda retener.

Cuando el jugador de poker comienza a comprender como se siente cuando se gana es mucho más difícil revertir a conductas perdedoras ya que el cerebro busca la repetición de la respuesta química que vino con la victoria. El problema con la mayoría de los jugadores de poker es que necesitan sobreponerse a sus conductas negativas para entender como convertirse en un ganador del poker.

Existen otros casos en los cuales los jugadores de poker no consiguen convertirse en profesionales del poker y se quedan en el camino. En estos casos el problema es el ego, porque estos jugadores sufren de incapacidad para querer cambiar las conductas perdedoras.


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